Correcciones Programa Europeo Paz y Solidaridad

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Estas correcciones las ha realizado un miembro de la CONGDIB y Presidente de la ONG Veïns Sene Fronteres. Estas son sus aportaciones:

 

Programa Elecciones Europeas 2014

 

 

 

LA PAZ, LA COOPERACIÓN Y LA SOLIDARIDAD

 

 

La dramática crisis que vive la Humanidad (alimentaria, energética y financiera), consecuencia del sistema capitalista y del imperialismo, ha acentuado los rasgos antidemocráticos de las instituciones internacionales; ha potenciado el uso de la fuerza contraviniendo el derecho internacional, el retraso en los cumplimientos de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, el aumento sustancial del gasto destinado a armamento y a I+D en programas militares, y la guerra como herramienta para garantizar que los países dependientes cuenten con los canales de suministro de recursos energéticos.

 

La Carta Fundacional de las Naciones Unidas o el derechos internacional son burlados sistemáticamente al no contar con un “gobierno democrático del mundo”, con unas Naciones Unidas rediseñadas, reformuladas, que sean la auténtica expresión democrática del mundo del siglo XXI.

 

La coyuntura política internacional es cada vez más compleja. La crisis internacional multifacética del fracasado sistema capitalista continúa su espiral inhumana e irracional. Sus efectos son devastadores para la vida, el medio ambiente y el trabajo de millones de mujeres y hombres de todo el mundo.

Esta crisis económico-financiera del capitalismo ha generado otras crisis: crisis alimentaria, crisis ambiental, crisis energética, crisis laboral, crisis ética y de seguridad que produce un deterioro en las condiciones de vida de millones de hombres y mujeres que padecen desamparo, desocupación, pobreza e incertidumbre. El mundo está gobernado por personas que no creen en lo público y que, como consecuencia, no dudan en impulsar políticas de castigo a los mas desprotegidos para proteger a los más poderosos.

El mundo ve con preocupación la guerra civil que se vive en Siria y una posible intervención militar de EE.UU, la ocupación de Palestina por parte de Israel o el apoyo de la UE al golpe de estado en Egipto, sin olvidar la situación de Ucrania u otras similares.

Junto a lo anterior hay que resaltar el reconocimiento de Palestina, como país observador, por parte de Naciones Unidas. El voto favorable a Cuba para que EE.UU levante el bloqueo a la isla y las movilizaciones del pueblo saharaui. También es importante subrayar las conversaciones de Paz entre el gobierno colombiano y las FARC, así como las grandes movilizaciones del pueblo colombiano contra los tratados de libre comercio, la miseria y la represión.

En América Latina son de destacar los pasos dados en procesos de integración como el ALBA, UNASUR o la CELAC que dan muestra de las luchas de los pueblos latinoamericanos por su verdadera independencia.

Cabe remarcar que el mes de abril de 2013 los gobiernos representados en las Naciones Unidas (ONU) aprobaron por abrumadora mayoría un Tratado sobre el Comercio de Armas que prohibirá a los Estados transferir armas convencionales a otros países, si saben que van a ser utilizadas para cometer genocidio, crímenes de lesa humanidad o crímenes de guerra o facilitar su comisión. Se pretende con este Tratado evitar la transferencia de armas, municiones o componentes a otros países donde puedan ser utilizados para cometer o facilitar graves violaciones del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos.  Lo preocupante es que, aunque el Congreso de Diputados del estado español haya ratificado el citado Tratado el 20 de febrero 2014, España siga siendo el segundo estado de la UE en exportación de armas por detrás de Francia y que sea preciso que lo ratifiquen al menos 50 estados para que entre en vigor, mientras que de momento sólo hay 11 que lo hayan ratificado.     

Continúa la grave crisis económico-financiera, política y ética en Europa: la corrupción avanza de forma galopante, la presión sobre la inmigración se acentúa, la política exterior común es inexistente y seguidista de la OTAN y de EE.UU, la cooperación al desarrollo se pone al servicio de las transnacionales, la venta de armas sigue alimentando los conflictos bélicos, la crisis de la deuda se profundiza, la democracia se limita y se arroja a la calle a millones de personas, las cuales  han respondido con grandes movilizaciones sobre todo en España, Portugal, Italia y Grecia.

Desde Izquierda Unida y basados en nuestro internacionalismo solidario abogamos por la construcción de una ciudadanía global  que  afronte, mediante foros democráticos internacionales, los problemas mundiales y busque solidariamente soluciones globales para todos los países y pueblos, teniendo en cuenta que los bienes que nos proporciona la naturaleza, el disfrute de los derechos  humanos y el avance de conocimientos deben ser para toda la humanidad.

En nuestro contexto, la actual Unión Europea, la diseñada por y para los mercaderes, desde el Tratado de Maastricht al de Lisboa, no sólo no ha contribuido a avanzar hacia una arquitectura democrática del mundo, ni hacia un desarme progresivo, ni a exigir el cumplimiento del derecho internacional o el respeto de los derechos humanos. Muy al contrario: ha favorecido el mantenimiento del actual desorden internacional, las desigualdades, la guerra y la desprotección a los pueblos que demandan justicia social.

 

Izquierda Unida, ante esta coyuntura agresiva para el conjunto de la Humanidad, defiende la necesidad de acordar agendas comunes de actuación alternativa con las organizaciones políticas y sociales anticapitalistas de todos los continentes.

 

Hemos dado pasos hacia delante, estrechando lazos con la izquierda de América Latina y Caribe, o con la izquierda africana (acercamiento acentuado por los procesos que se desarrollan en el Sáhara Occidental, Túnez y Egipto). Ahora bien, debemos avanzar aún más para conseguir una mayor coordinación en la lucha común frente a las políticas neoliberales, la guerra y el hambre.

 

No podemos olvidar las luchas fratricidas que asolan bastantes del África subsahariana, donde cada día crece el horror, la muerte y el hambre. En muchos casos no se trata de falta de recursos, sino más bien de la expoliación de éstos por parte de compañías multinacionales, apoyadas por grandes potencias occidentales, que hacen servir sus peones africanos –pueblos vecinos, señores de la guerra o los propios gobiernos corruptos- para dejar en la miseria a la propia población. Mientras tanto crean conflictos e impulsan guerras, que quieren vestir de interètnicas, cuando el único objetivo es una apropiación ilegal de los recursos de estos pueblos en beneficio de las grandes firmas.

 

1.   Solidaridad y cooperación: bases para un internacionalismo de izquierda.

El concepto de solidaridad en Izquierda Unida se basa en la igualdad de las personas y la responsabilidad compartida por un bien común. Esto lleva implícito renunciar a dañar a la naturaleza y a las personas.

Debemos incrementar nuestra solidaridad con todos los pueblos que sufren las calamidades del hambre, la enfermedad y la pobreza. Denunciamos que el retraso totalmente injustificado en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio es la consecuencia lógica del sistema capitalista, que requiere de la expoliación de los recursos naturales de los países empobrecidos para mantener la acumulación de los mismos en manos de multinacionales y corporaciones que sólo procuran su propio interés, sin tener en cuenta el valor de la vida ni al dignidad del ser humano.

 

El ahorro en el gasto armamentístico debe ser una de las fuentes básicas de financiación para cumplir los plazos de los ODM. La financiación para localizar el empleo, los servicios básicos, la educación y cultura contribuirá a poner fin al drama de las migraciones masivas, que son tratadas por el sistema como una amenaza. Es necesario hacer una revisión crítica de los ODM para adecuarlos a unos objetivos de desarrollo basados en la justicia social.

 

La Ayuda Oficial al Desarrollo de la Unión Europea y de sus países representa el 53% de la ayuda global. Su contribución es importante para combatir la pobreza y la inequidad en diferentes países del mundo. Por ello deberá desarrollarse presupuestariamente hasta lograr el 0,7% en esta legislatura. No es un problema de presupuesto, sino de voluntad política. La falta de ésta afecta a millones de personas en el mundo y se convierte en un problema moral y de Derechos Humanos. Ahora bien, debemos centrar nuestros esfuerzos en desarrollar políticas de desarrollo que contemplen las políticas de inversión, los paraísos fiscales o las patentes.

La UE ha contribuido y lleva camino de ir contribuyendo al incumplimiento de los ODM en el horizonte del 2015 y ahora hay que situarse ya en la Agenda Post-2015. Debemos trabajar en hacer políticas de desarrollo que modifiquen en profundidad el modelo actual, que aboca a la pobreza a la mitad de la población mundial. La nueva agenda debe incorporar la protección social universal, compromisos sobre empleo digno, políticas de género avanzadas, la lucha contra las desigualdades y debe encaminarse a un enfoque de coherencia de políticas para el desarrollo. Esta nueva Agenda Post-2015 debe moverse en la distinción de que crecimiento económico no es igual a desarrollo y éste tiene que tener en cuenta los límites del ecosistema y su sostenibilidad. Así mismo debe fomentar la investigación y la educación para el desarrollo.

La cooperación al desarrollo de la UE se ha configurado como un sistema que depende de sus intereses geopolíticos y geoeconómicos y no en un sistema de redistribución global de oportunidades y derechos. Por ello desde Izquierda Unida apoyamos que la arquitectura global de la cooperación se desarrolle en el ECOSOC de Naciones Unidas y no en el CAD. Así mismo proponemos que la UE desarrolle los mecanismos adecuados para que la sociedad civil pueda participar en el diseño de las políticas de cooperación al desarrollo.

 

Por todo ello proponemos:

 

·         Que en los acuerdos comerciales de la UE se exija de forma real el cumplimiento de los Derechos Humanos (DD.HH), incluyendo los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales.

·         Que la legislación y la fiscalidad penalicen el expolio de los pueblos, sus territorios y sus recursos naturales y culturales por parte de las transnacionales con base en la UE o en cualquier otro lugar del planeta.

·         Apoyar desde las instancias de la UE las luchas de los pueblos indígenas por la preservación de sus culturas, la soberanía alimentaria y contra el extractivismo.

·         Apoyar programas de defensa de los DD.HH, de atención a las víctimas y desplazados.

·         Considerar la Cooperación al Desarrollo como una política pública y denunciamos el desmantelamiento de la cooperación a través de la desaparición de los fondos destinados a la misma, que se articulaba sobre todo a través de ONG dedicadas a la lucha contra la pobreza extrema en los países empobrecidos.

·         Que en tiempos de crisis se aumente la solidaridad, por lo que pedimos un aumento de los recursos destinados a Cooperación siempre que ésta no se mercantilice ni se privatice en manos de grandes empresas.

·         Que los fondos de desarrollo no sirvan para fortalecer las políticas de privatización en los países de destinos (ejemplo: privatización del agua en América Latina).

·         Que con el dinero público no se realicen alianzas público privadas (ONG’s y Transnacionales)

·         Que la lucha por el trabajo digno se convierta en eje de actuación en las políticas a desarrollar por la UE dentro y fuera de sus fronteras.

·         Que se aborde la situación geopolítica de África con toda su complejidad y se diseñen en la U.E. políticas de desarrollo, basadas en las necesidades de los pueblos y en la defensa de sus derechos humanos y en la de los derechos de los pueblos.

·         Que la U.E. exija el cumplimiento de todos los acuerdos de paz firmados entre las partes en conflicto en cualquier país del mundo.

 

 

Nuestro internacionalismo

 

Es imposible defender las ideas y los valores de la izquierda sin ejercer y practicar una visión internacionalista en la lucha por el Socialismo que ponga fin a la barbarie organizada del capitalismo. La solidaridad internacional implica una visión cosmopolita del mundo y evidencia las interdependencias entre intereses locales y respuestas globales y aboga por una ciudadanía global que comparta visiones de justicia, solidaridad e igualdad.

 

Tanto los pueblos que han conseguido derrotar a la barbarie, como los que la sufren, cuentan con nuestro apoyo internacionalista.

 

Queremos avanzar en trenzar agendas comunes con diversas organizaciones políticas y sociales en el mundo.  El Partido de la Izquierda Europea debe jugar un papel importante a la hora de trazar estas alianzas y agendas con la izquierda de todos los continentes, en pos del desarrollo de un nuevo internacionalismo.

 

En América Latina y Caribe seguiremos denunciando los permanentes ataques de la derecha europea y norteamericana contra los procesos revolucionarios, iniciados democráticamente, que persiguen la integración regional y combaten las políticas neoliberales.Proponemos que la UE respete los procesos progresistas que se dan en algunos países latinoamericanos como Venezuela o Ecuador y rechace cualquier injerencia exterior en los mismos.

 

El bloqueo criminal de los EEUU sobre la República de Cuba, a pesar de la reiterada denuncia de la Asamblea General de las NNUU, sigue siendo para nosotros/as uno de nuestros ejes de la solidaridad internacional, al igual que la exigencia de la puesta en libertad de los 5 Héroes Cubanos presos en cárceles estadounidenses.

 

Asimismo, nos opondremos a todos aquellos acuerdos comerciales que pretenda alcanzar la UE que no tengan en cuenta las asimetrías entre regiones, el comercio justo y la complementariedad.

 

En el caso de Colombia, cabe señalar que el Gobierno de Santos es la clara continuación del Gobierno de Uribe en lo relativo a la violación de derechos humanos y el asesinato de indígenas, sindicalistas, campesinos y   activistas de los movimientos sociales. Apoyamos las Conversaciones de Paz entre las FARC-EP y el gobierno colombiano y abogamos porque se inicien las mismas con el ELN. Pedimos a las partes que construyan caminos de participación en las mismas a las organizaciones sociales. La UE debe borrar a las FARC y al ELN de la lista de organizaciones terroristas.

 

 

Además, seguiremos apoyando el derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui y la denuncia del papel del Gobierno de España y de la UE, que renuncia a ejercer la administración del proceso de descolonización, por lo que exigimos:

 

·         Que España sea reconocida ante los organismos internacionales como Potencia administradora de “iure” del territorio del Sáhara Occidental, asumiendo por tanto su principal obligación de asegurar la celebración de un referéndum transparente, verificable e imparcial, que permita al pueblo saharaui el ejercicio del derecho a la libre determinación y denunciando, asimismo, las maniobras de obstrucción de la potencia ocupante, Marruecos, que han impedido su libre celebración.

·         Que España, como Potencia administradora, debe velar por el respeto de los DD.HH de la población del Sáhara Occidental hasta que el pueblo saharaui no haya ejercido su derecho a la libre determinación.

·         Que España debe impulsar todas las gestiones diplomáticas a su alcance para que se atribuya a la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO) competencia en materia de vigilancia y verificación del respeto de los derechos humanos por parte de la potencia ocupante.

·         La negativa de España a participar en la explotación ilegal de los recursos naturales del Sáhara Occidental y denunciar ante los organismos internacionales el expolio de los mismos por parte de cualquier Estado o empresa. Estos no deben contemplarse en las relaciones entre la UE y Marruecos.

·         Apoyar la resistencia del pueblo saharaui refugiado en los campamentos de Tinduf.

·         El derecho de autodeterminación del Sáhara y su independencia. (Parece similar a lo que ya se ha dicho en la primera exigencia sobre España como potencia administradora).

·         Que la UE presione a Marruecos para que los presos saharauis sean considerados como presos políticos y se les aplique la legislación internacional pertinente en esta materia.

 

Asimismo, no descansaremos hasta conseguir que el pueblo palestino cuente con un Estado propio, con capital en Jerusalén y con las fronteras anteriores a 1967. Las actuaciones criminales del Gobierno de Israel y su política de ocupación de territorios árabes deben tener una respuesta contundente por parte de la comunidad internacional que concluya cuanto antes en un verdadero proceso de paz justa en Oriente Próximo. Apoyamos la Campaña BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones) impulsada por organizaciones de la sociedad civil palestina e israelí como un instrumento necesario para combatir el estado de Apartheid impuesto por el sionismo en Palestina.

 

Concretamente, actuaremos para la suspensión de todos los acuerdos preferenciales entre la UE e Israel y, específicamente:

·          El Tratado preferencial de comercio con Israel (“Protocolo al Acuerdo Euro-mediterráneo por el que se crea una asociación de Comunidades Europeas-Israel relativo a evaluación de la conformidad y aceptación de productos industriales”).

·         La aplicación estricta de las directivas europeas contrarias a la financiación europea de proyectos y entidades israelíes en los territorios ocupados, incluyendo Jerusalén Este.

·         Los acuerdos con Israel de cooperación en seguridad, defensa e inteligencia.

·         Los acuerdos de cooperación e intercambio en el ámbito de la educación, la investigación y el desarrollo, y específicamente la participación israelí en los programas-marco europeos (Horizonte 2020).

 

Seguiremos trabajando porque Israel se retire de todos los territorios ocupados en 1967, incluido Jerusalén Este, desmantele el Muro de Separación y todos sus asentamientos establecidos en esos territorios, acepte las resoluciones de Naciones Unidas relativas a la restitución de derechos de los refugiados palestinos y desmantele su sistema de apartheid. (creo que es casi repetitivo porqué se ha dicho de forma similar en uno de los párrafos anteriores cuando habla de tener un estado propio)

 

Apoyamos todos los procesos de cambio abiertos en los países árabes que hablan la lengua común de las exigencias universales de derechos políticos y sociales. Condenamos a todas las dictaduras y tiranías de la región y al reciente golpe de Estado en Egipto y nos oponemos a cualquier intervención militar tanto de Estados como de grupos armados extranjeros en la guerra civil que se libra en Siria y abogamos por el reinicio de las conversaciones de Ginebra y por el respeto a los Derechos Humanos de todas las partes involucradas en el conflicto.

 

Pedimos la desnuclearización del planeta y trabajaremos porque todos los países firmen el Tratado de no Proliferación Nuclear  y por la destrucción de las armas ABQ y porque aquellos que no lo suscriban reciban las sanciones de la comunidad internacional. Nos oponemos a la excepcionalidad como firmantes de los países miembros del Consejo de Seguridad de la ONU e Israel.

 

Condenamos los golpes de estado en Honduras y en Paraguay, abogamos por una democratización real en ambos países y condenamos las violaciones a los derechos humanos en contra de los partidos y organizaciones de izquierda en estos países. Demandamos a la UE que apoye el trabajo de las organizaciones de Derechos Humanos en Guatemala que tratan de juzgar los crímenes efectuados por militares y gobiernos antidemocráticos en contra de su población.

Demandamos a la UE que en sus relaciones internacionales impulse el reconocimiento de aquellos países que luchan por su autodeterminación.

 

Proponemos que la UE se pronuncie a favor de la soberanía alimentaria de los pueblos y desarrolle mecanismos de seguimiento y sanción contra las políticas extractivistas de multinacionales europeas que vulneran los DD.HH. de dichos pueblos.

 

Trabajaremos por la reunificación de Chipre y ello será condicionante para la entrada de Turquía en la UE.

 

Denunciamos la compra, a precio de saldo, por parte de multinacionales de EE.UU, China, Arabia Saudí, etc …de territorio nacional tanto en África como en América Latina, que atenta contra los recursos naturales y la soberanía nacional de los países involucrados.

 

Renovamos nuestro compromiso con las personas víctimas de violaciones de derechos humanos y el reconocimiento público y apoyo a la labor de los defensores y defensoras de los derechos humanos en el mundo.

 

Pedimos a la UE que se solidarice con el pueblo ecuatoriano en su exigencia legal de reparación a los daños ambientales y sociales ocasionados por la transnacional Chevrón.

 

Demandamos que la UE emprenda las acciones necesarias ante la comunidad internacional para la creación de un instrumento vinculante de Derecho Internacional que pueda juzgar los impactos de las transnacionales sobre la naturaleza y los pueblos del mundo, en el marco del sistema de Naciones Unidas.

 

Proponemos que todas las personas que provengan de territorios Ocupados por países colonizadores sean reconocidos en sus derechos de asilo.

 

2.   Política Exterior y de Vecindad de la Unión Europea.

 

La llamada PESC (Política Exterior y de Seguridad Común), defendida durante más de diez años en el seno de la UE, ha evidenciado su verdadera naturaleza al apoyar la agresión a  Libia.

 

La Política Europea de Vecindad y sus instrumentos, los acuerdos de asociación, quedaron al desnudo con las revoluciones democráticas de Túnez y Egipto.

 

La Unión Europea fue cómplice necesario de Ben Alí, Mubarak o Gadafi como lo es todavía hoy de Netanyahu, Mohamed VI o del régimen de la dinastía Saud de Arabia Saudí.

 

Los acuerdos de asociación están condicionados, según su Artículo 2, al estricto cumplimiento de los derechos humanos. Jamás ha congelado la UE ningún acuerdo de asociación ante el evidente incumplimiento de esta cláusula en Túnez, Egipto, Marruecos o Israel. Pedimos que se cumpla con lo suscrito en el artículo 2.

 

Teniendo en cuenta la dramática situación de violencia y represión que se vive en Colombia y Perú, la firma del Acuerdo Comercial Multipartes entre ambos y la UE es otro ejemplo más de que la actual Unión Europea está más preocupada por establecer mecanismos de libre comercio que privilegian a unos pocos que por avanzar y garantizar el cumplimiento de los derechos más básicos. Trabajaremos por suspender tanto este acuerdo como el suscrito con Centroamérica y abogamos por sustituirlos por unos Acuerdos que tengan en cuenta el beneficio para la ciudadanía de ambas partes y que la misma pueda participar en la definición, seguimiento y ejecución de los mismos. Nos oponemos al actual diseño de conversaciones para lograr un Tratado de Libre Comercio entre la UE y EE.UU.

 

La UE no es un actor de paz, sino que alienta el rearme de los Estados miembros y ni está ni se la espera en iniciativas que conduzcan a la democratización de las Naciones Unidas, la paz, el desarme y el incremento sustancial de la cooperación para poner fin al hambre y la pobreza, armas de destrucción masiva por excelencia.

 

Desde Izquierda Unida nos comprometemos a cambiar sustancialmente la actual Política Exterior y de Vecindad de la UE. Ésta debe basarse en la paz, el desarme, la cooperación y las relaciones internacionales democráticas.

 

Por otra parte, nos comprometemos a reforzar una respuesta unitaria europea en lo social, sindical y político, que nos permita ir a un nuevo proceso constituyente europeo que construya una Europa social y de derechos y no una Europa al servicio de los mercados.

 

 

NACIONES UNIDAS

 

Queremos contribuir al rediseño y reconstrucción de las Naciones Unidas para que sus 193 Estados miembros sean quienes decidan realmente el gobierno del mundo con una estructura más participativa y democrática.

 

La reciente experiencia de bloqueo por parte de algunos miembros del Consejo de Seguridad a la petición inmensamente mayoritaria de la Asamblea General de reconocimiento del Estado Palestino es el último botón de muestra de la necesidad de contar en el siglo XXI con un “gobierno democrático del mundo”. Por ello, pedimos la eliminación del Consejo de Seguridad y declarar vinculantes para todos los países miembros los acuerdos realizados en el seno de la Asamblea General.

 

Trabajaremos porque la Unión Europea tenga una sola voz en Naciones Unidas que refleje los compromisos de paz y solidaridad de la ciudadanía europea.

 

Propondremos al resto de la Comunidad Internacional que la sede de Naciones Unidas salga de New York y se ubique en un país más respetuoso con los Derechos Humanos.

 

 

Paz y Desarme: es hora de la política y no de la violencia.

 

LA OTAN Y LAS BASES NORTEAMERICANAS EN EL MUNDO

 

Desde la Cumbre de Washington a la última de Lisboa, la OTAN mantiene un Concepto Estratégico que le permite actuar en cualquier parte del mundo sin la autorización de las Naciones Unidas y en contra del derecho internacional.

 

La OTAN supone una amenaza para la Paz.

 

La decisión del Presidente Zapatero de ceder la base aeronaval de Rota para formar parte del escudo antimisiles de la OTAN convierte a España en uno de los países del mundo que apuestan por el rearme, con el consiguiente aumento del gasto militar como respuesta a la inseguridad mundial.

 

Desde Izquierda Unida consideramos que una decisión de esta envergadura corresponde a las Cortes Generales y debe ser sometida a referéndum, para que sean los ciudadanos y ciudadanas los que decidan si España debe jugar ese rol en la Comunidad Internacional.

 

IU aboga por una nueva arquitectura de la seguridad mundial que se base en la seguridad humana y la seguridad compartida, y ésta debe tener como objetivo el desarme y poner fin a la principal amenaza mundial: el hambre y la enfermedad en los países empobrecidos, apostando por la prevención diplomática de los conflictos y el control real del comercio de armas y material de doble uso.

 

Para Izquierda Unida España no debe convertirse en la punta de lanza de las operaciones militares de la OTAN. Sin lugar a dudas, con la instalación del escudo naval antimisiles, España envía un mensaje equivocado a los países mediterráneos, a África y al resto del mundo.

 

Las bases aeronavales de los Estados Unidos de América desplegadas en todos los continentes cumplen una función vital de control, espionaje y avituallamiento de las fuerzas de intervención en cualquier parte del mundo. Las bases de Rota, Morón o las Bárdenas Reales, así como todas las bases norteamericanas aeronavales desplegadas en todos los continentes, deben replegarse a territorio de los EEUU. No debe permitirse la existencia de bases militares de cualquier país fuera de sus fronteras.

 

La democratización de las instituciones internacionales exige la disolución de la OTAN y el cierre de todas las bases estadounidenses en el mundo.

 

De la misma manera continuaremos apoyando el cierre de Guantánamo.

 

 

 EL DESARME Y LA PAZ

 

Nos encontramos ante el nivel más alto de gasto en armamento de la historia. Con tan sólo una reducción del 1% del gasto militar mundial se podría cubrir la financiación requerida para cumplir los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM).

 

El arsenal de armas de destrucción masiva ABQ sigue siendo una amenaza para la Humanidad y la proliferación y el descontrol del comercio de armas convierte a los países industrializados en cómplices necesarios en la mayoría de los conflictos.

 

La guerra es un negocio rentable para la industria y la investigación armamentísticas.

 

Proponemos la realización de una Convención Internacional para el Desarme que concrete:

 

·         La prohibición y destrucción ecológica de todo el arsenal de armas de destrucción masiva ABQ.

·         El desarme efectivo de todo el arsenal nuclear, empezando por Europa y el Mediterráneo.

·         La reducción drástica de programas industriales e I+D armamentistas hasta llegar al punto 0.

·         La aplicación rigurosa del Código de Conducta en material de Exportación de Armas.

·         La prevención diplomática de los conflictos y la renuncia a la guerra.

·         La exportación de armas.

 

Además, trabajaremos por:

 

·         La reducción del presupuesto militar y su efectiva transparencia presupuestaria.

·         Separar por completo la presencia militar en la vida civil y política.

·         Dejar de considerar a la industria armamentística de interés estratégico y tener acceso a la información sobre el gasto militar.

·           Reconvertir los programas militares para usos civiles, incluido el suelo que ocupan.

·           Obligar al desminado del territorio afectado en un conflicto bélico por parte de las  empresas exportadoras de armas y bajo su propio presupuesto.

·           La democratización de la UE en materia de defensa.

·           Obligar al cumplimiento por parte de todos los países que formamos la UE de los tratados sobre armas firmados en el seno de NN.UU.

·           Prohibir que los países que formamos la UE realicemos maniobras militares con países ocupantes como Israel y Marruecos.

·           Impulsar e implementar programas para generar una Cultura de Paz en las sociedades europeas, especialmente en los centros educativos.

·           Dar pasos efectivos para erradicar del mercado los video-juegos y los juguetes bélicos.

·           Oponernos a las maniobras militares de la OTAN previstas para 2015 donde se prevé la presencia de tropas del Estado español.